viernes, 25 de febrero de 2011

DE LOS ELEMENTOS DEL CONTEXTO AL TRABAJO COLABORATIVO ¿INTEGRANTES O PROTAGONISTAS?

… Soy profesor a cargo de un grupo de 35 alumnos, el jardín se ubica en un fraccionamiento a 40 min de […] En ese grupo de 35 alumnos, […] Omar es el hijo menor de la familia, es participativo, es dinámico, muy inquieto…


Todas las personas de cualquier trabajo, situación económica, religión, nivel de estudio y económico se enfrenta a diario a diferentes y numerosos conflictos por resolver.

¿Cómo lo hacen?

El contexto en el que nos encontramos va encaminado al mundo laboral, las familias se preocupan por sus hijos, su futuro, sobre lo que les tocará de la sociedad, qué será de ellos, en qué trabajarán, cómo y cuáles serán las opciones más adecuadas para su desarrollo, algunos optan por escuelas particulares; talleres, cursos de computación e inglés porque es lo que se requiere en la sociedad en la que se vive y casualmente bastantes optan por ingresarlos a escuelas de mejor prestigio para que adquieran las herramientas suficientes para enfrentarse a la vida., Hay escuelas públicas y privadas que se enfocan por los contenidos y otras por habilidades sociales y otras humanas, sin olvidar que cualquier individuo de la edad que sea aprende por naturaleza en el contexto en que sea inmerso.

Actualmente en las escuelas se trabaja para desarrollar competencias, que precisamente consiste en favorecer la capacidad para asumir un rol para la realización de acciones complejas, así como la resolución de problemas de forma eficaz y en contextos determinados. Por ende, se pone de manifiesto que no sólo las familias se preocupan por el bienestar de los alumnos…

¿Los profesores también lo hacen?

En esencia si y, ¿Quién se preocupa por los profesores?

Evidentemente sólo algunas instituciones comprometidas con la formación de esos profesores. Detrás de cada docente que se encuentra en las aulas de clase hay una formación que le proporciona los conocimientos, las habilidades, las actitudes y los valores necesarios para intervenir en la sociedad, pero la sociedad es muy grande y diversa y estas instituciones lo saben, por ello analizan los contextos en que sus docentes egresados inciden y los arman de herramientas sociales, de lenguaje, físicas y cognitivas. Cabe hacer la analogía entre las familias que se preocupan por sus hijos y las instituciones formadoras de profesores para resaltar que los elementos de contextos socioculturales influyen mucho en el desarrollo de las personas, en este caso en el de los alumnos y en el de los profesores.

¿Pero qué son los elementos de un contexto?

Se podría decir de forma sencilla que se habla de acontecimientos políticos, culturales, sociales y económicos, y teniendo en cuenta sus bases psicológicas, (aprendizaje del alumno) pedagógicas, (enseñanza del docente) epistemológicas, (proceso de pasar de una creencia al saber y de esta al conocer) socio antropológicas, (desenvolvimiento del ser humano en su proceso evolutivo) así como las bases que sustentan los fines de la educación y la escolaridad; todo esto conjunto en un análisis sistemático para saber qué hacer, cómo hacerlo, cuándo, con qué recursos, para quién y por qué intervenir de esa manera, pero todo esto en ocasiones no sólo lo pueden y deben hacerlo los docentes de manera personal porque entonces se caería en acciones poco significantes con carencia de sentido o incluso sin justificación, he ahí el punto en el que queremos enfatizar.

Si bien no es que los docentes no puedan hacer todo este proceso de análisis solos, mas aun se piensa en un trabajo colaborativo entre profesores interesados en el proceso de formación de los docentes, de tal manera que se establezca un dialogo que haga notar las observaciones y puntos de vista de los actores implicados en esta causa con el propósito de construir significados según el contexto se los requiera, porque es una realidad que no todas las escuelas son empáticas referentes a un contexto, cada una tiene problemáticas diferentes y las resuelven de igual forma, por ende; las (os) docentes le darán significaciones diferentes respecto a su contexto produciendo un modo de intervención diferente o un modo de intervención peculiar.

En este modo de intervención cabe resaltar la manera en que los docentes resuelven problemas e imprevistos a diario; pero


¿Cómo lo hacen?
Más aún
¿Qué hay detrás de cada decisión o acción de una persona que forma u orienta?

Si bien la sociedad es grande y muy diversa y esto puede parecer para algunos una piedra en el zapato, pero dentro de un grupo o una institución, para los que saben persuadir es un motor de aprendizaje, ya que esa misma diversidad es información social y una sociedad altamente informada tiene posibilidades de crecer como eso: como sociedad. Ahora bien, si una persona, en este caso un alumno aprende sin necesidad de ir a la escuela porque su mismo contexto le permite y dota de ciertos conocimientos y habilidades.

¿Cuál es la función de la escolaridad?

Sistematizar el conocimiento que se adquiere día con día, no sólo dentro de las escuelas sino fuera de ellas; entonces los actores implicados en el proceso de aprendizaje de los alumnos no pueden carecer de conocimientos, actitudes y habilidades o herramientas que exige esa sociedad, pero aún con esas capacidades con que egresan los (as) docentes para enfrentar esa diversidad cultural, hay números conflictos y situaciones por resolver, tales como imprevistos, y con esto ¿qué se hace? Sencillamente lo mismo que se hace cuando se le pretende enseñar a alguien a hacer algo: guiarlo y acompañarlo.

En la actualidad, la escolaridad básica se centra en acompañar a los alumnos, para plantear situaciones a tal manera que el alumno mueva sus esquemas de pensamiento y empleé herramientas alternativas para cada situación peculiar, tomando su conocimiento cotidiano y ampliando su curiosidad y gusto por lo que está haciendo, a tal forma que descubra y compruebe lo que no conocía, y en este proceso se adquieren conceptos nuevos, se desarrollan habilidades y se adquieren actitudes, entonces decimos que el alumno y más aún el docente, están (ambos) construyendo significados de acuerdo al contexto inmerso, aunque cabe resaltar que por alguna u otra situación en ocasiones el acompañamiento no se da de la manera que se desea o como debería de darse y es ahí donde todos los actores implicados en el proceso de formación se hacen aprendices y será en ese momento en donde se tenga que plantear alternativas de mejora, es decir; buscar opciones sociales que se dispongan y fortalecerlas, estableciendo objetivos comunes, pero sobre todo reconocernos como parte de ese equipo de trabajo y reconocer nuestras acciones y habilidades en otros escenarios sociales; trabajando así en redes de relaciones, organizándonos e implicándonos todos, ya que es una realidad que todo lo que sucede en las escuelas o todo lo que hacemos o si queremos hacer algo, no lo podemos hacer solos sencillamente porque vivimos en redes sociales y he aquí la importancia de los componentes, factores y agentes que influyen directa o indirectamente en el contexto (volvemos al contexto).

De manera muy personal vislumbro el acompañamiento como algo recíproco, como algo muy natural sin meternos en conflictos existenciales, algo como pláticas informales argumentadas, es decir; que nazca desde el gusto simple de conversar de eso que traemos en mente, de eso que nos preocupa en las aulas, que nos den ganas de plantearlo y explicar lo que se pretendía, lo que se hizo y el resultado que se obtuvo, no priorizando el resultado en sí, sino para darnos cuenta del proceso que se llevó y si se tiene que repensar en algo de lo que se hizo, como dije anteriormente, se trata de reconocer-nos e implicar-nos, en donde los integrantes de todo el equipo de acompañamiento no sólo participen, sino que sean los protagonistas, en esencia; hacer que se escuchen para que se comprendan y en esa comprensión se dará algo muy curioso y de suma importancia como es el accionar de los docentes en el aula: saldrán a flote sus saberes y estos son demasiados y muy ricos por cierto, ya que a diario están empapados de aprendizajes y conocimientos experienciales y es por ello que hay que hacer que escriban toda esa rica y extensa experiencia, pero tampoco lo harán hasta que le den significado y funcionalidad a lo que escriben a sabiendas que la única manera de pasar de la simple experiencia al conocimiento teórico es no de reproducir teoría si no de hacer teoría y quién mejor que ellas (las y los docentes) porque nadie más que ellas para resaltar las habilidades que van adquiriendo los (as) alumnos (docentes en formación) y por consiguiente sus debilidades para poderlas asumir y mejorar, y lo más importante y el objeto de estudio ¿Cómo están procesando y aterrizando el proceso de acompañamiento a sus aulas de clases?. Por ejemplo:

Como docente egresado cuesta trabajo apartarte de toda esa dinámica de trabajo conjunto, como es natural, te sientes lleno de incertidumbre y te reflejas como aquellos cachorros que se apartan del nido o madriguera, entiendes que tu proceso de formación ha terminado, asimilas que se dieron fin a algunas responsabilidades pero que asumes otras más acompañadas de compromisos y funciones aún mayores; es ahí cuando comprendes el porqué y para qué de las cosas ya que adquieres nuevos conocimientos y sobre todo la experiencia para tratar la gran diversidad del alumnado.

Soy profesor a cargo de un grupo de 35 alumnos, el jardín se ubica en un fraccionamiento a 40 min de Tecámac, es como muchos fraccionamientos la diversidad del alumnado es grande, viene gente de muchos lugares y cada familia con costumbres, ideas, hábitos, religiones, nivel económico y percepciones diferentes, en fin, la pura y gran diversidad.

En ese grupo de 35 alumnos, hay un alumno: Omar; Omar es el hijo menor de la familia, es participativo, es dinámico, muy inquieto, sobreprotegido bastante por su papá, cuestión que ha causado bastantes conflictos en su desarrollo, ya que falta al respeto si se enoja, ofende, grita y es muy retador en sus acciones con las demás personas. Al principio para mí fue todo un reto, ya que no sabía cómo tratarlo, pero a medida de interactuar con él comprendí la forma de llamar su atención y ésta es hablándole bien y mostrándome como su amigo. Los problemas comenzaron cuando por sus actitudes comencé a tener muchos problemas con los padres de familia de los demás alumnos que se quejaban de Omar, convoqué una junta y retomé alguna sugerencia sobre este aspecto a los papás de manera general; les sugerí platicar con sus hijos para evitar peleas y conflictos, en ese momento los papás comenzaron a dar bastantes detalles y quejas sobre el comportamiento de Omar hacia sus hijos, hasta el grado de decir que pedirían que se cambiara Omar de salón y algunos otros hablar con sus papás, ya que estos no habían asistido a la junta; comenzaron a ver al alumno como algo ajeno y sobre todo como un problema para el grupo, fue en ese momento cuando comprendí el significado de trabajo colaborativo e identificación y búsqueda de opciones sociales con que se cuenten, pero no sólo pensar en posibles opciones para guiar a alguien o algún proceso, sino de qué manera fortalecerlo día con día; en esencia diversificar los métodos y modos de hacer las cosas, así como la práctica día con día para evitar el poco significado que le puedan dar los (as) alumnos (as), pero eso de “diversificar los métodos” no se podrá llevar a cabo si no se adopta como un propio estilo de vida, de hábito, de gusto, de placer por lo que se hace.

Después de haber escuchado las sugerencias y quejas por parte de los padres de familia me quedé pensando, algunos pidieron la opinión del maestro: por algunos segundos callé y después sólo argumenté: -afortunada o desafortunadamente nos tocó estar en este grupo a todos juntos y por ello nadie se sale y a nadie se le excluye, somos un equipo de trabajo y nuestra prioridad, razón o propósito son todos los alumnos de este grupo, así que tenemos mucho trabajo. Después de esto, se pensó en las instancias que nos podrían apoyar, personal capacitado, recursos, etc. Se metieron algunas solicitudes en algunas dependencias que nos servirían de apoyo, se realizaron muchas actividades con padres y alumnos, se pidió apoyo y sugerencia a las docentes, se investigó y actualmente Omar participa más en las actividades, asimila reglas y normas y sobre todo ya no es rechazado por sus compañeros.

H. Gustavo Torres García

lunes, 21 de febrero de 2011

Será - Raúl Ornelas y Edgar Oceransky - 2 Necios de verdad

y donde quedo la magia?????????

Y ¿dónde quedo la magia?
En un lugar no muy lejano y en una institución un tanto cercana los sueños se mueren día con día y la pasión por enseñar y aprender agoniza, existe una realidad que pesa y duele… los protagonistas no se han percatado que lo son, que son artífices de su realidad y los hechos son tales que los envuelven y avasallan en la cotidianeidad y en la rutina de perder libertad sin intentar volar.
El día comienza, docentes y alumnos pierden el boleto para el tren de la alegría por enseñar y aprender, van a la escuela con pesadez y dolorosos pasos desean no llegar donde la libertad está coartada y las ilusiones ajadas, porque la promesa de crecer y reconstruir lo que ya se sabe es decir de aprender es una promesa para inocentes.
Al firmar el contrato los docentes no prestaron atención a las letras pequeñas que enunciaban: Esta es una profesión de riesgos, porque es impredecible y totalmente cambiante, además involucraba a muchos trabajadores asalariados y pocas veces a personas profesionales. Y agregó Fernando Sabater:
Cobardes y recelosos; abstenerse. Lo malo es que todos tenemos miedos y recelos, sentimos miedo, desánimo e impotencia y por eso la profesión del maestro en el más amplio sentido del noble término, es el más humilde, pero también es la tarea más sujeta a quiebras psicológicas, a depresiones, a desalentada fatiga acompañada por la sensación de sufrir abandono en una sociedad exigente pero desorientada.
Ellos se encuentran en el umbral de éste hallazgo y se sienten solos ante el riesgo de perder las ilusiones, dejando que se corrompan los propios ideales, convirtiéndose en autómatas involuntarios de algo que debía ser placer pasión.
El trabajo que ellos realizan es desarrollado en una escuela muy grande pero CIEGA, SORDA Y MUDA (C. Díaz Marchant), de ideas cortas, los docentes se han limitado a hacer lo que se les indica porque quienes se atreven a replantear les va peor, es una escuela a la que ninguno se siente pertenecer, muchos han emigrado a lo largo de un ciclo escolar al menos 15 maestros han solicitado cambios de adscripción, las razones son de índole profesional, principalmente acoso laboral.
Llega la mañana de alguna conmemoración o vendrá alguna autoridad y ésto es más o menos así: comienza con el típico:
- MAESTROS FAVOR DE PASAR A DIRECCIÓN
- Maestros tienen que comprar tal adorno,
- ¿TODOS IGUALES?
- tiene que salir todo bien, etc., etc.
Culmina la actividad y suena la canción del dolor de cabeza:
- MAESTROS FAVOR DE PASAR A DIRECCIÖN
Comencemos con
- “todo ha sido una porquería vaya ni parecen maestros, si no saben hacer las cosas para que se dicen maestros,”
Nadie dice algo, al final del día se dice que tendrán que hacer trabajo extra en contra turno y todos aceptan nadie cuestiona.
En un documento nadie se puede equivocar es un error mortal, es una segura crucifixión publica o humillación moral (como si las cosas no tuvieran solución), el ambiente tenso y de continua presión…
Y las ganas de llegar al trabajo se alejan… por que durante el día sonara al menos tres veces por docente la continua canción:
- Maestro ______ pasar a dirección…
No se sabe tal vez alguna llamada se haga a todos digo, para aprovechar, para humillar públicamente a alguien y de paso intimidar a todos… cuidado y se hable de esto porque se nos denunciara como daños a la moral… oh¡¡¡ toda una ética profesional real
Pero lo lindo esta escuela tiene que ser siempre la primera al menos en entregar EVIDENCIAS y hacer y hacer y cumplir y cumplir con todos los programas… por ejemplo: Programa Nacional de Lectura, cada maestro debe entregar los tres reportes limpios, presentables sin errores ortográficos (de preferencia que lo corrija el maestro O LO HAGA el propio maestro o el padre de familia) nos tenemos que ver bien…
A pesar de todo esto hay días buenos, los docentes llegamos con ganas aunque al final del día nos cuestionamos mirándonos a los ojos:
Y ¿dónde quedo la magia?
¿Por qué sufrir tanto nuestro trabajo? porque nos duele que nuestros ideales se pierdan y nuestro centro de trabajo es nuestra cárcel… tratamos de huir de estos riesgos de una escuela tan grandota sin comunicación en la que nadie se mira ni escucha… pero preferimos hacer lo que se nos dice en vez de seguir pelando, estamos cansados desvalorizando nuestra profesión, nos damos cuenta que este estrés, nos afecta hasta en el ámbito personal… y que desafortunadamente la magia se esfuma…
Pero dónde está la calidad de tiempo para nuestros alumnos y dónde quedó aquello de ser facilitadores de aprendizajes, si la mayoría del tiempo el docente está enclaustrado en dirección y los niños con trabajo de relleno cuidados por padres de familia.
SSSSSSHHHH Pero que nadie diga
Lo bueno es que esto sólo es un cuento…. De risa, una mala broma
De repente como si fuera eco se escucha:
- ¡Y si hacemos un proyecto de trabajo colaborativo¡
Al menos ya sabemos quiénes somos y que estamos SOLOS ( pero podemos reconocernos para no estarlo) somos docentes quemados de hacer y hacer, llenos de más de 100 programas anuales para mejorar, las problemáticas diarias y atrapados con la indiferencia ante la colaboración reconocemos que estamos ante una realidad que nos pesa; pero no hacemos nada ante ello.
Tenemos una historia que cambiar y no quedar en anhelos con la tristeza de lo que muere… como la hoja desprendida, la flor marchita, con la oportunidad perdida… no lo dejemos como ausencia de HACER.
Pero esa es otra historia