lunes, 7 de septiembre de 2009

CARTA A UN FUTURO PROFESIONAL DE LA EDUCACIÓN

ESTIMADOS DOCENTES EN FORMACIÓN, ESCUELA NORMAL DE TECÁMAC, COMPAÑEROS:

A plena luz del comienzo del siglo XXI, me permito enviarles un cordial saludo y mis mayores deseos para toda la comunidad institucional que integre la honorable normal de Tecámac, resaltando lo siguiente:


Nos queda un largo trayecto por recorrer y es evidente que no hemos encontrado el camino adecuado y… tal vez nunca lo encontremos o definitivamente estemos en él, lo cierto es que debemos de prepararnos día con día adquiriendo capacidades y habilidades para asumir un rol determinado o en contextos diversos, resolviendo problemas ante acciones complejas de manera eficaz por medio de recursos cognitivos; de esta manera llegaremos a ser profesionales de la educación.

Existen un sin fin de procesos que pueden contribuir a formar-nos como profesionales de educación, (hablando de cualquier nivel educativo) sencillamente porque el proceso de formación profesional lo construimos y guiamos nosotros mismos, por ende; debemos de entender que este mismo proceso de formación tiene sus cimientos en el enfoque constructivista: resultado de la construcción propia del individuo al interactuar con su medio a partir de conocimientos surgidos de prácticas sociales concretas, priorizando el proceso y no el producto. Ahora bien, el hecho que algunos docentes lleven un proceso más avanzado que otros no significa que no nos apoyemos unos a otros, sobre todo si nuestros objetivos son comunes en cuanto a mejorar la calidad educativa de nuestros educandos, su calidad de vida, para que comprendan e intervengan en ella de manera adecuada mediante acciones de cambio, porque es una realidad que la sociedad lo necesita.

Es por ello que nace este pequeño escrito, en el cual el propósito no es dejar algo rígidamente establecido, sino más bien compartir ocho aspectos que me parecen importantes explicar, ya que analizando mi experiencia fueron los mismos los que permearon este proceso de profesionalización, aún más, estoy seguro que en cualquier nivel de formación o profesionalización en que se encuentren, de alguna u otra manera se identificaran con algunos o todos los aspectos que se destacan, no precisamente en ese orden o tal vez si, pero dejando claro que el entendimiento, interpretación o significado que se le dé, será en relación a sus propias construcciones mentales, porque lo que menos pretendo es mostrarme como “recurso tecnológico que facilita el proceso y la vida de los individuos”, porque de eso ya estamos “artos”.

En el afán de crecer como comunidad de aprendizaje y formar-nos profesionalmente, me enfoco a compartir este pensamiento, ya que la reflexión en colectivo no significa nada cuando no se comparte e intercambia, por lo que mucho menos se construye. Por ende; hago énfasis que en la reflexión individual se involucra un pensamiento y sentimiento por algo, este algo puede ser una problemática o necesidad detectada en determinado contexto, en donde la función social, la intensión o finalidad educativa se hace presente, es así como ese sentimiento, pensamiento y teniendo en cuenta nuestra función social marcada por una intensión educativa guía nuestras acciones, es como si a partir de esas inquietudes que nos surgen produzcan esas acciones y en ellas se desequilibran los esquemas de operación, se movilizan los saberes y se crea lo que un autor reconocido llama como “habitus“ mental y, son precisamente esas acciones las que hacen que no nos quedemos con nuestro propio pensamiento, sino que lo compartamos con otros (reflexión en colectivo); de esta manera se colabora, se intercambia y se construye algo, es así como comenzamos a apropiarnos de conceptos hablados en singular (comunicando-nos, relacionando-nos, reconociendo-nos), ya que de esta manera se comienza a vislumbrar una estrategia adecuada en el proceso de profesionalización: creando un plan de acción y mejorando las condiciones de trabajo. Ahora bien, esta reflexión en colectivo genera la adquisición de conocimientos, habilidades, actitudes y valores, es decir; las competencias docentes, en donde se entiende el por qué y para qué los perfiles de egreso y el trabajo con el programa de estudio (curriculum) que a su vez propicia el proceso de profesionalización. Cuando nos hacemos profesionales de la docencia surge otro aspecto interesante; la pasión por el propio aprendizaje, en donde esta pasión involucra un motivante, un interés y un deseo por seguir aprendiendo, lo que conduce a realizar una investigación analítica-empírica (sistemática) y esto provoca que en la experiencia practica se llegue a transpolar la teoría a la práctica, se diversifique la práctica y se empleen métodos globalizados y es así como se comienza nuevamente a la reflexión individual: analizando, investigando y significando nuestra experiencia y acciones, pero ¿solo nuestras? En lo personal considero que no, porque también se aprende de la experiencia de los demás, sólo que: Elbaz (1981) en los círculos científicos el conocimiento experiencial no es valorado, por lo que los docentes no concientizan su propio conocimiento.

Cordialmente me despido, no sin antes mencionar que bajo su ética profesional estará la formación de muchas personas y, en sentido de concientizar; pido reitere la responsabilidad que implica está tarea, asumiendo que un docente no puede perder el habito para reflexionar individual y colectivamente, generar acciones de cambio, así como adquirir conocimientos, habilidades, valores y actitudes necesarias para lograr un optimo nivel de profesionalización, empapándonos de la pasión y placer que proporciona nuestro trabajo y… recomiendo que cuando perdamos el gusto por actualizarnos y dejemos de suspirar, emocionarnos y sentirnos satisfechos por lo que hacemos con los alumnos, sea en dos, cinco, diez o quince años; recordemos que los orígenes del ser humano se dieron en el agua, y así cuando ésta tiende a ensuciarse o contaminarse existe un proceso que la recicla y la purifica.

H. Gustavo Torres García.

domingo, 9 de agosto de 2009

UN PENSAMIENTO CRITICO-REFLEXIVO



PARA LA REFLEXIÓN, HAY QUE ESTAR RELACIONADO CON TODO ALREDEDOR.


Durante el proceso de profesionalización de la educación, es necesario mover los esquemas de conocimiento que un docente va adquiriendo mediante el análisis y la reflexión de su propia labor, para adquirir competencias profesionales que permitan enfrentar retos y desafíos que se suscitan durante el desempeño docente, por lo tanto; es primordial tener en cuenta cuál es la función social en el rol que desempeñamos de la función de la enseñanza respecto a la finalidad educativa, lo que conduce a tener claro el tipo de ciudadano que se pretende formar Zabala (1999).

Al hacer uso de estos conocimientos y competencias, se puede comprender los acontecimientos del tiempo en que se vive y las características del lugar en donde como docente se encuentra situado; por lo que se entiende entonces, que se esta reconociendo en un determinado contexto y en un determinado momento de la historia, todo esto con el propósito de crear espacios de aprendizaje con los alumnos, comprendiendo en dónde estamos y reconociendo para qué estamos ahí.

Por ende, es que enmarcó a principios del siglo XXI, un momento de constante movimiento y transformación global que influye y marca efectos de desarrollo .

Para un profesional de la docencia, lo más importante son sus alumnos; es dejar enseñanzas y aprendizajes en ellos, esto implica desarrollar conocimientos, habilidades, actitudes y valores para un mundo bien y mejor: es educar para la vida. Cuando una persona se forma para educar a otra, se da cuenta que la responsabilidad que tiene es enorme, en lo personal me he dado cuenta que un profesor, un maestro, es decir; cualquier persona que educa no puede darse el lujo de fallarle al educando, de echarle a perder su tiempo, su trayectoria, su desarrollo, su persona, eso es algo que le pido a la vida nunca hacer, porque jamás me lo perdonaría. Recuerdo que el 12 de Marzo de 2009, cuando terminé una actividad con padres (una matrogimnasia) se acercó la mamá de Danna Paola (alumna del grupo que se atiende) pidiéndome que platicara con su hija, aún recuerdo sus palabras:

- Maestro quisiera pedirle que platicara con Danna, lo que pasa es que ella sufrió la perdida de su abuelito y no entiende muy bien por que las personas se mueren, ella dice que no quiere y que nunca va a morirse y… quiero pedirle si usted puede platicar con ella, es que a usted le entiende muy bien …

Al escuchar esto le dije a la señora que estaba bien, que yo hablaría con Danna, la señora Susana (mamá de la alumna) dio las gracias y se retiró, me quedé pensando en la dificultad en que me acababa de colocar la señora, sabía de antemano que este tipo de temas, debía de tratarse con mucha intuición y tacto ya que de lo contrario podía confundir aún más a la alumna. Lamentablemente tenía que ponerme a pensar rápido la manera de explicarle a Danna algo sobre la petición de su mamá, ya que prácticamente estaría sólo un día más en el jardín, porque la jornada de trabajo terminaría y regresaría a la normal, pero era evidente que no sabía como introducir una plática con la alumna de esta índole; si platicar de manera personal con ella o abordarlo en grupo y que le dieran opiniones, tomaba en cuenta los posibles cambios que podía ocasionar en ella; sus ideas, sus creencias, etc.. me sentía incompetente, en ese momento no sabía la respuesta, no sabía que decirle, temía a decir mal algo y que lo recordara por el resto de su vida, porque era evidente que eso sería muy significativo para ella y, si me enfocaba a lo educativo la posible respuesta que debía darle era decirle que por naturaleza el ser humano nace, crece, se reproduce y muere. Pero también entendía que lo que necesitaba Danna era una respuesta en donde involucraba lo social, el conocimiento del medio y lo cognitivo, es por ello que me rehusaba a darle una respuesta tan simple. Fue así como me di cuenta que educar es algo sumamente complejo.

La educación es el eje donde los docentes se determinan en función de sus habilidades y actitudes, donde pueden desarrollar las capacidades que le permitirán realizar plenamente su vida profesional. La educación es entendida como un proceso o medio de formación, por ende la sociedad exige una educación reflexiva y crítica, el sujeto necesita argumentar las decisiones y juicios que les son esenciales para comprender y transformar la realidad social. Es por ello; que se busca que los alumnos sean capaces de pensar por sí mismos sin tener que recurrir a pensamientos, ideas o actividades prefabricadas por otras personas que, por hacer innecesario el pensamiento reflexivo intelectual, inhiben el pensamiento autónomo, es decir; se intenta que frente a cada situación concreta el alumno construya su propia respuesta, en lugar de recurrir a conocimientos impuestos por compañeros, adultos o maestros expertos.

Una de las finalidades esenciales de la educación es favorecer el pensamiento reflexivo y crítico del individuo, y por consiguiente, su autonomía a través de procesos de desarrollo cognitivo.

Teniendo en cuenta la intención o finalidad, ¿Cómo sé que desarrollar procesos cognitivos, es educativo? Lo educativo es el hecho que sucede en la realidad y esta realidad es el objeto de estudio. Lo educativo se da en acciones vinculadas referente a una intención que oriente la acción Gonzales (1993), lo que apunta a identificar la intención o la finalidad educativa; que es tener claro ¿Qué enseñar?, en donde haya una concordancia con la realidad para entender los contenidos disciplinares que se deben aprender y enseñar, para esto hay que hablar un poco de las necesidades básicas que se mencionan en el libro de Rosa María Torres (1993) qué y cómo aprender, las cuales abarcan herramientas ( alfabetización, expresión oral, cálculo y resolución de problemas) y contenidos (conocimientos, habilidades, actitudes y valores) de aprendizaje que los individuos requieren para sobrevivir y desarrollar sus capacidades; comprendiendo lo que aprenden, adquiriendo habilidades y estrategias para seguir aprendiendo más allá de la escuela, lo que implica formar individuos autónomos, competentes para enfrentarse en cualquier contexto de la realidad. Entonces, en cuanto al rol docente se piensa en una intervención socioeducativa, porque se está implicando acciones de cambio en la realidad, respecto a acontecimientos socioculturales de manera que impacte y transforme la sociedad y la educación para el bien propio y común.

Ahora bien, el favorecer procesos cognitivos ¿Cumple con la función social de la enseñanza? Considero que si, porque se tiene bien preciso el tipo de ciudadano que se pretende formar. Para enseñar y educar en la complejidad se toma la realidad, el objeto de estudio es el alumno, la realidad y su intervención en ella, esto permite la reconstrucción y ampliación de estructuras cognoscitivas y esquemas de conocimiento previo o cotidiano, en donde la labor docente es profundizar en ese conocimiento, el cual será relevante en función a la mejora de pasar del conocimiento cotidiano al conocimiento científico. Entonces el objetivo es mejorar las estructuras de esquemas cognoscitivos por medio de la construcción y aterrización de un curriculum y no de reproducirlo, teniendo un conocimiento global e integral, seleccionando y organizando los contenidos, posibilitando un análisis crítico y constructivo de la sociedad para comprenderla, valorarla e intervenir en ella de forma crítica y responsable.


UNA NECESIDAD QUE PREOCUPA

“Las ideologías que separan a la humanidad
necesitan una fuerte reflexión en la comunidad
en consideración a sus valores, propósitos
y relevancia social”.

Enseñar en la complejidad, como su nombre lo dice es complejo, hay que tener todos los aspectos que influyen en el desarrollo de los alumnos. Nos encontramos en una sociedad caóticamente preocupante, en donde las mentiras abundan; que la creación de personajes irreales que se comen a las vacas, que el invento de una enfermedad que “puede” convertirse en epidemia y que arrasó con la vida de 67 personas, cantidad de personas que multiplicadas por 3 mueren al mes por causa de cáncer en los pulmones, porque en cualquier tienda venden cigarros a menores, de igual forma también los obreros y las personas con trabajos poco reconocidos se mueren trabajando turnos dobles y no los mata el cansancio, los mata el miedo, la desesperación de saber que la inseguridad esta en las banquetas de sus casas y que la calidad de vida no cambia para ellos, porque los están golpeando psicológicamente con lo que mas quieren y lo que mas les preocupa: sus hijos y su salud.

Los ideales de libertad han perdido su objetivo y se han desviado a la comprensión de cada persona que a su conveniencia los entiende, prueba de ello es el liberalismo femenil, ¿Quién dijo que ese movimiento era para que las mujeres se pusieran al mismo nivel de degradación de los hombres? “Si educas a un niño estas educando a un ciudadano, pero si educas a una niña; estás educando a toda una familia”. Y que hay del ataque de los medios de comunicación, los programas sin sentido, llenos de albur, de pornografía, de atacamiento a la moral y a los valores provocando actitudes, modas, vocabularios e ideales que sólo conducen a excluir y etiquetar a las personas por su sexo, nivel económico, color de piel, etc.
Y que decir del los jefes de estado, en donde hacen la inversión de millones de dólares para la adquisición de armas de destrucción masiva, cuando en las escuelas de nivel básico no hay recursos ni mobiliario, y los altos mandatarios que en acuerdo con las enormes empresas, fabricas y constructoras, es decir; todo lo que da origen al consumismo, capitalismo y globalización pretenden urbanizar cualquier ciudad o municipio prometiendo que habrá fuentes de trabajo, sin darnos cuenta que sólo será en lo que se construyen carreteras que faciliten la llegada a las personas, y así con las fabricas y empresas comerciales en donde después acabaran con todos los pequeños negocios y flotillas de empresas de la que se sustentan muchas personas que obviamente no tienen ni los recursos ni la educación para enfrentarse a este tipo de situaciones. Entonces, entiendo que ¿Debo de formar a individuos para que sigan siendo parte del consumismo y el capitalismo? porque si es esto, infiero que atrás de cualquier reforma educativa hay una reforma económica que marca el estilo de vida de las personas y en lo personal, no deseo educar para eso.

Cuando me pongo a reflexionar y a analizar todos los acontecimientos que pasan en el amplio mundo, sea internacional o nacional, son esas mismas situaciones que me hacen pensar y poner en duda la idea de poder ser padre ¿Cómo voy a traer a un hijo a una sociedad tan caótica? – no quiero verlo drogado, no quiero que me llamen para decirme que la persona que mas quiero en el mundo esta secuestrada; en un principio pensaba de esta manera y me negaba rotundamente a traer a mis hijos a un mundo lleno de guerras producidas por objetivos económicos, a un mundo en donde la conciencia humana va en decadencia, porque se sigue observando la fuerte contaminación y desperdicio del agua, así como el incremento masivo de basura que perjudica y daña el ambiente de las personas, sencillamente no quiero un mundo así, ni para mi hijo, ni para ningún niño que puede ser al amigo o socio de él, -es para preocuparse no ..!!!- pero después me di cuenta que pensar de esta manera no era mas que un acto de cobardía, de conformismo, de hacer como que “no pasa nada” “al fin y al cabo, yo ni hijos voy a tener”.

Resulta muy fácil evitar afrontar problemáticas sociales fuertes, pero después entendí que eso no sería vida; pasar el tiempo trabajando y luchando sin ver realizado un sueño, un anhelo; simplemente un mundo bien y mejor para todas las personas, pero sobre todo para los niños, fue así como comprendí el significado de “buscar la felicidad” y vino a mi memoria unas palabras “Thomas Jefferson y la declaración de independencia en Estado Unidos, en el apartado que habla del derecho a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad, cómo supo que debía de incluir estos tres aspectos y, la palabra búsqueda, cómo supo que la felicidad es algo que debemos buscar”, y hablando en el ámbito pedagógico cómo decirles a mis alumnos que hagan maravillosa su vida, que luchen por ser libres y que busquen su felicidad: no encontré una respuesta acertada más que desarrollar habilidades, construir conocimientos y ocasionar actitudes y valores. En síntesis; hacerlos competentes con una autonomía y originalidad crítica y reflexiva en su pensamiento.

Esa es la función de la escuela: desarrollar conocimientos, procesos, aprendizajes, valores y actitudes para prepararlos a la sociedad que se han de encontrar, mas aún que identifiquen no lo bueno o lo malo, porque esos son conceptos que la sociedad le ha asignado a personas o a cosas, mejor determinen por ellos mismos los correcto de lo incorrecto, lo que hace sentirse orgulloso o denigrante, mas todavía, identifiquen lo que requiere la sociedad, lo que hace falta, no porque no estén o se hallan perdido, simplemente porque los valores así como la sociedad también cambian, así como cambian las ciudades, las modas, costumbres e ideologías, no adaptándose a todos esos fenómenos sociales, mas bien haciéndoles frente a las lecciones que nos pone a prueba la vida, que cuando crezcan y sientan las presiones del trabajo sepan moverse en el campo laboral, en el estudio sean competentes, cuando les ofrezcan droga aún con lo difícil que sea la existencia sepan decir que no y cuando todo marche mal referente a las prioridades que tiene el ser humano como la familia, el trabajo, los hijos o la pareja, no tiendan a deprimirse llegando al extremo del suicidio, simplemente porque no entiendan porque pasan las cosas; el comportamiento, las enfermedades o la perdida de alguien.

Como dije al principio de este texto “educar es algo complejo,” pones en juego todas tus habilidades: observar, preguntar, inferir, diseñar, organizar, reflexionar etc. Formas a las personas para toda una vida, por ello cuando los alumnos nos hagan una pregunta, les surja una inquietud, considero que no debemos darle una respuesta simple, si en determinado momento no la sabemos; ser claros y honestos, pero no descansar hasta encontrar esa respuesta, por ejemplo cuando te digan que no entienden ¿Por qué las personas se mueren? Podía haber infinitas explicaciones si hablamos de cuestiones religiosas, sociales, científicas o naturales, pero todas estas nos darán la misma conclusión “todos morimos” pero… para un niño (a) eso sería atacar su psicología y su mente, confundirlo tal vez, evidentemente sé que es algo que los niños no quieren escuchar, en el rol de formador no me agrada la idea de hablarles de cosas futuras, mejor opto por hablarles del pasado y orientarlos en el presente que viven, en su vida actual, en su pleno desarrollo, es decir; que nacieron, están creciendo, que produzcan y así, nunca morirán.

Gustavo Torres García

martes, 30 de junio de 2009

El presente es la justificaión (pretexto de mi documento Recepcional): Protagonismo docente, ser y sentirse educador.

JUSTIFICACIÓN:

Mi documento surge a partir de una crisis, suscitada al incorporarme en el trabajo docente de séptimo y octavo semestre de la Licenciatura en educación preescolar realizado en un Jardín de niños; la intención de estas jornadas es acercarnos a condiciones reales de trabajo, de tal forma, que nos integremos a un equipo laboral, que en este caso está constituido por profesoras de la institución, directivo, padres de familia y alumnos, en el cual, me incorporo como una extraña, que llega a un lugar nuevo donde hay una organización, construido por sus integrantes y dispuesto de una manera que a ellos les resulta funcional.

En todo este proceso nace tal conflicto en el cual, como docente no me integro a esa realidad de manera grata, ya que mi enfoque profesional lo vislumbro completamente contrario ante lo que percibo y por tanto me resisto, mis actitudes comienzan a ser tales que sus integrantes me rechazan y no logro insertarme de manera placentera; de hecho se da todo un proceso de contrariedades y comienzo a sufrir cierto acoso profesional por parte del directivo, en tanto mi actitud se vuelve cada vez más negativa llevándome a una encrucijada de decidir entre rendirme frente a las circunstancias o abandonar la carrera.

Me percato de que todo esto está afectando mi persona y que tal vez existen competencias que debería movilizar para superar la problemática. Pero en esos momentos no me creía nada capaz de afrontar la realidad, encontraba un gran desajuste entre lo que yo conocía y lo que descubría; Perrenoud explicaría que eso es precisamente la competencia profesional, esa capacidad de organizar la realidad y el trabajo prescrito…Ya que la formación insiste, por un lado, en el aprendizaje de las reglas y su respeto y por el otro en la construcción de la autonomía y el criterio profesional, me parecía inaccesible a lograr ésta competencia profesional.

Por ello pensé necesario explorar las raíces de este desajuste. Entonces al reconocer la dinámica organizativa de la institución, distingo que tiene bastante peso la opinión del directivo y los docentes sólo se limitan a cumplir normas y a desarrollar su labor dentro del aula; esto atrajo de especial manera mi atención, ya que considero que la institución escolar la conozco en teoría, y no se parece a lo que vislumbré en este Jardín de Niños, puesto que a partir de lo que he revisado académicamente en los semestres anteriores, sobre todo en gestión escolar y las asignaturas de acercamiento a la práctica, he construido un panorama que observe desde fuera únicamente; porque no había estado dentro tanto tiempo como para reconocer todas sus características de funcionamiento con detalle y detectar su influencia en el rol docente.

Me doy cuenta que el escenario se percibe y se vive, es decir toda cultura institucional se hace vivencial y no siempre es congruente con todo lo que predica.

Definitivamente en este acercamiento a una institución de educación preescolar, la realidad fue un poco cruda , debido que al apreciarme ajena, no logre integrarme, ni trascender de manera favorable, sobre todo me sentía extraña ante procesos desconocidos como lo son: tomar acuerdos al azar, el atender sólo una opinión directiva como válida y dejar de lado procesos de comunidad educativa compartida; que construye y no sólo se deja dirigir, además de una evaluación en la que se pone en evidencia ante los otros las debilidades o fallas circunstanciales, sin provocar construcción de la práctica. ¿Será acaso que la realidad del docente define su rol? Esto me hizo dudar, si en realidad la docencia era lo que yo deseaba ejercer, porque no se parecía nada a lo que había construido, ya que ¿ante estas circunstancias posiblemente debía aislar mi propio modelo docente?

Durante este tiempo, percibí mi propia práctica como insuficiente, el no estar satisfecha con nada de lo que hacía para favorecer aprendizajes en los niños, que al final ante los ojos de una comunidad educativa no lograba nada y me degradaba cada vez más, simplemente ante ésta cultura institucional, me sentía confusa, inclusive todas mis acciones resultaban contraproducentes, como perder la orientación y guía de mi grupo, debido a mi actitud que se veía reflejada en todo momento: permisividad con los niños, la cual en realidad era apatía, desinterés y pocas expectativas de mi manera de guiar procesos de aprendizaje. Identifique que estas circunstancias afectaban mi rol docente y que en gran parte eran mi responsabilidad.

Esto es lo que me estaba sucediendo: “Mi vida docente se convirtió en un boceto de existencia. Era como si mi vista no captara los colores, como si mis oídos se cerraran a las palabras, como si mi vida profesional no me perteneciera. Me sentía como un actor ambiental de una lenta película muda en blanco y negro que parecía no tener fin.” (Celis, 1997, pp110)., me estaba rindiendo, había perdido las ilusiones de ejercer mi modelo docente, me dedicaba a hacer por cumplir, las circunstancias me estaban ganado, ¿Sería acaso que ésta es la realidad y no se puede cambiar?, ¿debería conformarme y adaptarme en vez de intentar incidir un poco?, ¿debería dejar de lado mi identidad docente y mi sentir como persona?

Finalmente, consideré que ser un docente, que nada solo contra corriente, únicamente agota y estresa, todo esto es reflejado en el aula de clases, en consecuencia no se puede ocultar lo que se vive en una institución, como el ser un elemento que no hace propias las creencias de un centro escolar, lo cual se puede convertir en un gran conflicto y atrapar en un enorme bache.

Esto me hizo tener la inquietud de indagar algunas incertidumbres principalmente: ¿Quién es el maestro? Tengo la inquietud de averiguar, lo que integra su trabajo pero sobre todo, qué lo conforma como tal, qué serie de cosas personales y profesionales afectan o benefician el desempeño de un docente y hacer una aproximación sobre ¿qué se demanda en un docente competente y que se solicita de este?, me cuestiono lo anterior a causa de que en ocasiones no parece suficiente una formación académica, para integrarse a la labor docente y tal vez pudiera suceder que el ser competente, se mida únicamente en situaciones especificas o sólo sean una serie de cosas aplicadas en toda circunstancia, ¿Qué modelo docente he construido?, porque me parece necesario analizar mi propio desempeño como profesora ¿Soy o sólo trabajo como maestro?, lo rescato porque en ocasiones, me he percatado que la profesión se convierte en un hacer por hacer, no en una carrera la cual se vive, ¿Cuál es la razón de ser maestro?, porque considero que parte del desempeño docente, pudiera tener influencia de si se es maestro por vocación o por necesidad.

Entonces pensé un poco en mi proceso de formación y distinguí que indirectamente la cultura institucional de la Normal, la cual viví en cierto momento, construyo parte de mi forma de pensar sobre funcionamiento de una institución, es decir uno termina suponiendo: en todo lugar los procesos se viven igual y a primera vista no se alcanza a comprender que todo organismo se ha construido de diferente manera; no me había percatado de mi formación en la Normal, la cual no sólo me formó en las aulas sino como una comunidad completa, es decir, construí la idea de asumir un rol docente dentro de una entidad educativa, de manera más participativa.

Como lo mencione anteriormente, ésta experiencia, tan heterogénea a la forma de distinguir al profesor dentro de una estructura escolar, con otras prioridades y formas de participación, me hicieron sentir muy insegura, deje de confiar en mí como docente, perdí la esperanza en los procesos de tal institución, que me pudiesen favorecer en mi formación y analicé que el sentirse completamente abatida en la propia vida escolar, puede marcar el rumbo de la carrera docente.

Para mí, tiene gran relevancia rescatar la importancia del rol docente, sobre todo la motivación del profesorado, debido a que estas situaciones de crisis, se pueden convertir en enormes conflictos o bien en fuentes de oportunidades, pero rescatando la relevancia de que la felicidad de los docentes es el motor de la enseñanza, qué el docente proyecta quién es, en todo momento y la manera de vivir su papel como educador.

Definitivamente recuperar ¿Qué elementos construyen a un docente competente?, para identificar las características de un profesor, que lo pueden favorecer a enfrentarse a la vida escolar y no desistir en sus objetivos a pesar de las circunstancias, los cambios y los enigmáticos escenarios que deba encarar. De tal forma vislumbrar la biografía profesional, en una constante construcción del modelo docente, encaminando la búsqueda de ser un profesional sin dejar de lado ser persona.

Con la intención de reconocer que el docente no se conforma unilateralmente, en el presente documento se tratara de tener una perspectiva amplia sobre los factores que afectan el rol docente.

La mirada hacia a dentro y hacia afuera como un todo en el todo, son referentes importantes para entender que, en muchas ocasiones el docente está atrapado en ambigüedades desde dentro hacia fuera.

miércoles, 28 de enero de 2009

Intercambio Tecámac-Durango

Ampliando horizontes:

Intercambio de experiencias académicas ByCENED_TECAMAC

El visitar un escenario diferente en el cual se imparte una educación sobre una misma licenciatura nos ayudo a no cerrar la idea de que la formación se interpreta de la misma manera en cualquier centro educativo.

La importancia de que a la educación no se le segregue únicamente al aula de clases y a los programas de estudio sino que sea capaz el alumno de aprender de nuevos entornos y reconocerse como individuo junto a otros más. Ilustrarse de la diversidad hecha parte de todos y de un aprendizaje enriquecido. La preeminencia de salir de un contexto escolar para conocer otro nos hace inspeccionarnos.

La relevancia de un intercambio escolar parte de la premisa de que todos tenemos algo que compartir y es necesario conocer ideas y problemas nuevos y soluciones diversas, puntos de vista diferentes, para reconocer en que lugar estamos y podernos plantear nuevos objetivos.

En este intercambio académico se hacían muy claros y visibles los modelos docentes construidos por diferentes instituciones educativas

Es una ventaja el poder ampliar los horizontes, debido a que como siempre lo he pensado, cuando te centras en una actividad la conviertes en ocasiones en rutinaria y cierras posibilidades.

La comunidad educativa de la normal de Tecámac hemos tenido la oportunidad de reconocernos en otros entornos, de poder ver nuestras grandes debilidades y las fortalezas que tenemos para alcanzar nuestros objetivos.

En este intercambio no solo se intercambia oralmente, sino actitudes y organización son parte importante que constituye estilos de formación; me percate de la complejidad en la forma de concebir a los alumnos es parte de la cultura institucional que se hace reflejo en cosas simples son o en el grado de autonomía que se les da a sus estudiantes, en las prioridades que se tienen sobre lo que se pretende que aprendan y hagan parte de un modelo docente.

Por Angeles Sánchez Perdomo.