
Podemos encontrar este simbolismo en casi cualquier parte, en un libro, un anuncio una camiseta; si preguntamos que significa fácilmente alguien o nosotros mismo la resumimos con las palabras “teoría de la relatividad” o la identificamos con su autor “Albert Einstein”. Conocida por todos, comprendida por algunos y aplicada por pocos. Esta maravillosa cadena de signos, una expresión que con la interpretación correcta nos abre las puertas al entendimiento del universo, del micro al macro, es según yo la más hermosa creación de los últimos tiempos después de mi mami. No con esto digo que la comprendo en su totalidad quizá sólo conozco sus atribuciones y lamento no tener una mente tan ágil y creativa como la tuvo su autor tan siquiera para entenderla un día. Esta fue la forma que nos regalo Einstein para comprender el mundo, nos regalo su visión en la belleza y simpleza de esta expresión. Afortunados aquellos que tienen la comprensión y acceso.
La materia y la energía, el universo entero. Quizá sea una loca al admirar algo que no comprendo completamente, pero me impresiona la creación humana. Él seguramente se sentiría incomodo con mi admiración y trato. Pero es imposible no tomarse tan simples atenciones para quien yo considero el último científico que ha regalado a la humanidad su genialidad. Muchos podrían pensar que detrás de tal genialidad existieron grandes mentores. Pero la verdad es que no. Durante su transito en las escuelas no sé encontró más que con reproches. Al parecer a sus estrictos maestros de Alemania no les parecía que no quisiera memorizar los contenidos de las asignaturas. A mi parecer los maestros sólo lograron estorbarle, pero gracias a su persistencia a espíritu progresista y desapegado de lo que en esos momentos se creía correcto logro darle salida a sus ideas libremente. A raíz de esto me pregunto si la escuela como la conocemos es la respuesta a los cambios que enfrentamos hoy en día. Yo me atrevo a decir que muchos maestros aun son esos de la vieja Alemanía, si no bastara este juicio es fácilmente comprobable mirando con atención, observando a los compañeros a uno mismo incluso. A veces me da por pensar en que las esuelas son sólo patios de recreación en los que la población inactiva laboralmente justifica su tiempo. Como aclaración NO generalizó la idea sería un absurdo es claro que no todos los maestros son iguales, se que en muchos podría causar disgusto y quizá con justa razón no todos son maestros de la vieja Alemanía.
Leo la vida de este hombre y lo traslado a nuestro plano temporal, seguramente estaría acudiendo a citas con al sicólogo; desde muy pequeño hubiese estado en terapias de lenguaje para estimularlo y quizá hasta un paidosiquiatra lo tendría sedado con esos medicamentos que están de moda. ¿Cuántos niños que quizá tengan un potencial igual o mayor que el de Einstein son juzgados como inadaptados en las escuelas?
De este pequeño escrito derivo muchas ideas, cuestiono la sicología, la educación y los medicamentos. ¿Quién esta mal? ¿Quiénes están en lo correcto? ¿Qué son las escuelas?
¿Quiénes son en realidad los profesores?
La materia y la energía, el universo entero. Quizá sea una loca al admirar algo que no comprendo completamente, pero me impresiona la creación humana. Él seguramente se sentiría incomodo con mi admiración y trato. Pero es imposible no tomarse tan simples atenciones para quien yo considero el último científico que ha regalado a la humanidad su genialidad. Muchos podrían pensar que detrás de tal genialidad existieron grandes mentores. Pero la verdad es que no. Durante su transito en las escuelas no sé encontró más que con reproches. Al parecer a sus estrictos maestros de Alemania no les parecía que no quisiera memorizar los contenidos de las asignaturas. A mi parecer los maestros sólo lograron estorbarle, pero gracias a su persistencia a espíritu progresista y desapegado de lo que en esos momentos se creía correcto logro darle salida a sus ideas libremente. A raíz de esto me pregunto si la escuela como la conocemos es la respuesta a los cambios que enfrentamos hoy en día. Yo me atrevo a decir que muchos maestros aun son esos de la vieja Alemanía, si no bastara este juicio es fácilmente comprobable mirando con atención, observando a los compañeros a uno mismo incluso. A veces me da por pensar en que las esuelas son sólo patios de recreación en los que la población inactiva laboralmente justifica su tiempo. Como aclaración NO generalizó la idea sería un absurdo es claro que no todos los maestros son iguales, se que en muchos podría causar disgusto y quizá con justa razón no todos son maestros de la vieja Alemanía.
Leo la vida de este hombre y lo traslado a nuestro plano temporal, seguramente estaría acudiendo a citas con al sicólogo; desde muy pequeño hubiese estado en terapias de lenguaje para estimularlo y quizá hasta un paidosiquiatra lo tendría sedado con esos medicamentos que están de moda. ¿Cuántos niños que quizá tengan un potencial igual o mayor que el de Einstein son juzgados como inadaptados en las escuelas?
De este pequeño escrito derivo muchas ideas, cuestiono la sicología, la educación y los medicamentos. ¿Quién esta mal? ¿Quiénes están en lo correcto? ¿Qué son las escuelas?
¿Quiénes son en realidad los profesores?
Por: Dolores R.
Dedicado a Emanuelle.
3 comentarios:
Es evidente que los profesores, psicólogos y eruditos del saber en ciencias sociales categorizan a la mayoría de las personas, si la pregunta es ¿por qué? Diré que la sociedad dicta lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto: ¿entonces qué hacer? La respuesta podría variar en relación a los saberes, conocimientos y experiencia cultural con que se cuenta, en lo personal diré que las desigualdades culturales frente a desigualdades de logro escolar y de las que se acumulan, tienden a aumentar mas diferencias; por ende no podemos mostrar indiferencia ante las diferencias ya que esto es lo que ocasiona el fracaso escolar.
Para esto me salta un concepto clave “pedagogía diferenciada” el cual implica inmiscuir proyectos e identificación y solución de situaciones problema, y a su vez la toma en cuenta de nuevas pedagogías, pero no de esas con "buenas intenciones" en la que se priorizan los objetivos de eficiencia, de conducta y/o mensurables, más valdría desarrollar dispositivos que favorezcan a los desfavorecidos, a fin de cuentas somos lo que decidimos ser y en un grupo la diversidad y heterogeneidad son un motor.
saludos...
Lo bueno, lo malo, lo correcto y lo incorrecto a veces entran en conflicto entre si, a veces lo bueno no es lo correcto y con estos paradigmas sólo se espera que se haga lo mejor o lo más conveniente. ¿Quiénes pueden resolver este tipo de cuestiones? Quizá un filosofo, me atrevo a pensar, pero cuando todo esta en manos de personas comunes que tratan este tipo de cuestiones según sus experiencias y un análisis que no tiene más sostén que unos años de mal estudio, es más que preocupante.
Algunos pueden preocuparse mucho por encontrar la mejor respuesta o la que convenga más al alumno, otros se preocuparan por su comodidad. Nadie espera que hagan un buen trabajo ni siquiera ellos. De ese modo crecen las indiferencias las desigualdades, lo cual encuentro completamente tristes. Nosotros a través de la ignorancia lo hacemos más grande en ves de asumir la responsabilidad social que nos toca. No con esto digo que toda la responsabilidad sea nuestra, esto no sólo es hacia los maestros, es también para el sistema y la sociedad. Sé que los grandes cambios no llegan con acciones arrebatadas y con cursos de 20 horas inyectados a presión como una mala comida rápida. Es cuestión de asumirse como “ser humano” y comportarse como tal.
No sé si lo siguiente suene mal o como un cliché: “Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga.” Mahatma Gandhi.
Me permití tomar estas palabras de este gran agente de cambio, admiro profundamente la forma en que logro la libertad. Y ahora comparto estas palabras para quien guste tomarlas. Y tomo su ejemplo, quizá este espacio que parece estar oxidado y olvidado sea la forma en que puedo generar algo más allá de mi.
Agradezco la atención y la molestia que se tomo al escribir y me encantaría que escribiera algo sobre esa “pedagogía diferenciada”. Disculpa si asumo el genero, sé que no debe importar, las letras son letras.
Dolores R.
Cómo pude perderme estas "letras", tenía días que no "andaba por aquí"...
Lola... hay cosas que leo o escucho y por alguna razón me resultan especialmente significativas, en alguna ocasión, escuche a alguien decir "las propuestas curriculares son un conjunto de hipótesis de quién las elabora, a los equipos de trabajo y a los docentes, les corresponde también generar hipótesis acerca del trabajo que desarrollan", me parece que este espacio de autonomía es lo que permite tomar una postura frente a lo que hacemos; y por supuesto, es lo que permite que nos responsabilicemos de la idea de escuela, de aula, de niños y niñas, alumno y alumna que queremos... Junto con esto, me parece que aparece otro proceso especialemente interesante, la construcción de la identidad, ese sello que nos va diferenciando en el grupo social en el que nos desarrollamos, aun cuando reconozcamos que compartimos valores, creencias, propósitos, reconocemos que el entorno nos interpela, pero nosotros interpelamos al entorno, es aquí en donde "lo que hacemos" se va insertando en donde nos desarrollamos, generalmente el proceso es muy gradual, lento, "es un trabajo hormiga", pero no importa, aparece y es lo que aportamos. En ocasiones nos damos cuenta después de un trecho de tiempo que "lo que hacimos" forma parte de la "cultura" en donde estamos, en ocasiones es imperceptible para los otros, porque ya lo ven cotidiano o como resultado de algo que se ha venido haciendo, pero nosotros sabemos que en algo hemos participado, porque reconocemos los rasgos de aquello que en algún momento visualizamos como necesario e importante. A veces esto se constituye en "secretos que vamos atesorando" y que alimentan las ganas de querer seguir haciendo cosas.
Situarse en el mundo con "hipótesis propias" pero "jugando con las hipótesis de los otros" es complejo (me gusta traer a colación esta categoría, probablemente porque ahí mando todo lo que no puedo explicarme o explicar); reitero, es complejo, pero es "precioso" cuando tomamos las riendas de lo que estamos haciendo, cuando somos capaces de autoregularnos porque reconocemos qué es lo que queremos, pero también cuando reconocemos el compromiso social que tenemos al compartir espacios de trabajo, de estudio, de formación personal y profesional con otros. Los "otros" incluye a los actores sociales que concurren en un aula.
¿Qué encontrar o qué ver en los niños y niñas, alumnos y alumnas que comparten espacio y tiempo con nosotros? Depende de las hipótesis sobre las que estemos trabajando y construyendo.
Lolita, va un abrazo....
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