La reflexión una manera de plantear dudas, dar explicaciones y buscar respuestas.
El reflexionar es detenerse y recapacitar a cerca de, reconsiderar posibilidades: sobre alguna acción pasada, algo que haremos o lo que estamos realizando, para obtener una transformación de mejora, es una fuente de alternativas y requiere prioritariamente de una autentica sinceridad en la persona que la realiza.
Es necesario ser claro por que si no se hace de esta manera corremos el riesgo de auto engañarnos y que esta no sirva para lograr una alternativa que nos beneficie en realidad. También es ineludible el compromiso profesional porque muchas veces se le pierde el valor y se convierte en un trabajo vano y sin verdaderos beneficios de transformación. Ya que hay cosas que no alcanzamos a ver o bien no queremos ver.
Comprender el sentido de lo que se hace es una prioridad, ya que no todo es una verdadera reflexión es ir un poco más allá, es pensar sobre lo que pensamos, acerca de nuestras ideas, juicios, planes y problemas. Cuesta alcanzarla ya que requiere de verdaderos esfuerzos intelectuales.
En este proceso constructivo se suele analizar una situación por partes en ocasiones segmentándola, se tratan de buscar sus extensiones cuales son sus alcances, de esta manera se reconoce la problemática y se buscan alternativas adaptables a la realidad, con la finalidad de encontrar la más beneficiosa.
Aunque suele suceder que cuando se investiga una trayectoria sobre esta base nos encontramos con cosas que nos imaginábamos que estuvieran implicadas o que bien no era nuestra intención descubrir y posteriormente nos ayudan a visualizar la problemática con objetivos más amplios.
Es preciso identificarnos en qué parte nos encontramos, qué rol jugamos como elementos de cambio con valor de transformación, de la misma manera vislumbrar retos, pero en primer lugar encontrar nuestra base, sobre la cual nos dirigiremos.
La reflexión también es riesgosa ya que nuestro estado de ánimo influye, nos podemos convertir en autorrepreseores de nuestras acciones de una manera negativa, por ello es necesario el compartirla el dar la oportunidad a replica, a la confrontación del otro para conocer otros puntos de vista y en muchas ocasiones percatarnos de puntos ciegos, de cosas que por nosotros mismos no alcanzábamos a ver, ya que suele suceder que todos los referentes que nos acompañan como personas y profesionales nos hacen ser demasiado subjetivos y perdemos las razones de esta acción.
En ocasiones para lograr la reflexión es necesario tomar una pausa o bien alejarse un tanto de la situación para observarla desde sus bordes, visualizando de fuera son diferentes los aspectos que tendremos. Esta se podría ver mucho más beneficiada realizándose después de un momento de relajación o bien haciéndola como tal, de la misma manera como una manera de retirar el perfeccionismo y más bien buscar una transformación
Aunque por lo regular el reflexionar se considera tedioso y no es una acción muy relevante para las personas, se deja al último por la inmediatez y espontaneidad de los asuntos, no se existe un tiempo destinado a tal labor, se olvida debido a el agotamiento de otras tareas, se suele considerar que no es importante sin embargo nos permite percatarnos de algo más, nos permite el brindarnos explicaciones sobre cualquier circunstancia, esta acción de reflexionar siempre llega ya sea de una manera directa e intencionada o bien de una forma posterior manifestándose ante la insatisfacción sobre algún hecho que nos sucedió muy rápido, y el tratar de buscar los errores que se involucraron en este suceso, nos hallamos examinándonos , dudando, recapacitando y por obvias razones reflexionando, tratando de comprender lo que hicimos y pensamos.
No es factible que se convierta en un proceso simplista, sus condiciones deben ser mucho más amplias con el valor de ponernos en juicio y tener la voluntad y el criterio para cambiar nuestras ideas a pesar de lo arraigadas que estas sean.
1 comentario:
BUen texto, felicidades
Enrique Morales
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