L a R e f l e x i ó n
La reflexión es un proceso que nos permite revisar y valorar nuestro actuar, y este proceso es importante no solamente en el ámbito de la enseñanza sino también en nuestra vida diaria, ya que a través de este proceso podemos entender el por que de las situaciones que estamos pasamos, que es lo que estamos haciendo y que acciones debemos realizar para mejorar nuestra situación.
Según Dewey el proceso de reflexión empieza cuando nos enfrentamos con alguna situación difícil, algún incidente problemático o una experiencia que no se puede resolver de inmediato.
Y para dar respuesta a esta problemática tenemos que aprender a escuchar y aceptar muchas fuentes del entendimiento. Necesitamos utilizar de modo similar nuestras cabezas y corazones, nuestras capacidades de razonamiento e intuiciones emocionales. De tal manera en la acción reflexiva se utilizan simultáneamente la razón y la emoción.
Para Dewey hay tres actitudes básicas para esta acción: mente abierta, que implica tener un deseo activo de escuchar varios puntos de vista, prestar atención a las alternativas y reconocer la posibilidad de estar equivocado incluso en nuestras creencias mas arraigadas; responsabilidad, la cual implica considerar con mucha atención las consecuencias de cada acción; y honestidad, lo cual implica examinar nuestras propias supocisiones y creencias de forma periódica y evaluar los resultados de nuestras acciones, mientras se conserva la actitud de que se puede aprender algo nuevo de cada situación.
Todo esto suena muy bonito escrito en papel, pero ahora la pregunta es ¿Qué estoy haciendo? ¿Realmente muestro estas actitudes, cuando reflexiono? Después de tres años de formación académica, no puedo darme el lujo de decir que no, por que entonces que he hecho para llegar hasta aquí. La verdad es que aún me encuentro en eses proceso de aprender a reflexionar, por que no siempre muestro esa actitud de escucha y me cuesta trabajo aceptar que no tengo la razón y más cuando el comentario lo hace otra persona y por otro lado es mas facil denegar responsabilidades.
La reflexión es un proceso constante y requiere de mucho compromiso y actitud, y es precisamente en lo cotidiano en donde se adquieren estas competencias, mi reto ahora es seguir trabajando mi modelo de docencia donde la docencia reflexiva sea el eje primordial y para ello tendré que fortalecer is competencias profesionales.
1 comentario:
Hola Selene, te escribe Norma Reséndiz. Trabajo en la SEP en la Reforma de secundaria. Al igual que tú en diversos momentos he leído a Dewey y siempre es interesante cuestionarse, a partir de sus palabras. Fíjate, tú te ubicas como aprendiz de la reflexión. Creo que uno siempre es aprendiz y en el campo de la reflexión, siempre existe la duda de sí se reflexiona bien o no y hasta dónde llega está, pero creo que la puerta se abre cuando existe la pregunta, aunque no se tenga la respuesta y quizá no se tenga nunca. La reflexión empieza en el cuestionamiento y en el intento, en la posibilidad, de encontrar una respuesta. La cuestión aquí está en saber, ¿cuál es tu pregunta fundamental?, ¿qué es lo que te motiva a ti, ahora, en este momento?
Publicar un comentario